Adiós verano, Adiós Amor

Se termina el verano, las obligaciones y la rutina buscan su hueco para instaurarse de nuevo… Y ciertas preguntas comienzan a resonar en tu cabeza. ¿Qué ha sucedido en mí estos días? ¿Qué ha sucedido en nosotros?.
Las vacaciones marcan una dinámica más intensa, prolongada y, en definitiva, diferente en la pareja. Ponen el foco en las diferencias con la otra persona, ¿ha cambiado mi pareja? ¿He cambiado yo?
Parece que en verano todo se aclara, las discusiones y la distancia se vuelven más visibles. Al fin y al cabo, en verano se para, se inspira fuerte y se piensa.
Sin embargo, reflexionar no es algo necesariamente negativo, son periodos de los que también podemos aprender. Ni mirar a otro lado, ni tomar una actitud catastrofista. Adaptar esos cambios a vuestra vida en común y crecer con ellos, así mejora la calidad de la relacion.
Aún le conoces, sigue siendo la persona que eligiste en tu vida, aunque la mala racha pese más con el calor.
Septiembre es un buen mes para limar, cuidar, forjar lo que echáis de menos.

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