Inteligencia emocional

La Inteligencia Emocional se entiende como la capacidad para supervisar las emociones de uno mismo y de los demás, de discriminar entre ellas y de usar esta información para guiar nuestras acciones y pensamientos.

¿Cómo sabemos si tenemos inteligencia emocional? Podemos distinguir cuatro habilidades para ser emocionalmente inteligente. Hay personas que tienen problemas solo en una, en dos o en todas, o al revés, que son buenos en una, en dos o en todas.

1. Ser capaces de identificar las emociones
2. Saber usar esas emociones para sacar el mejor provecho a las posibilidades que nos ofrece cada situación.
3. Entender la información emocional, ya que las emociones nos dan información de lo que sucede y de cómo nos afecta lo que nos sucede.
4. Manejar las emociones para el crecimiento personal e interpersonal y dirigir la conducta

Hay personas que la tienen de forma innata (nacen con un buen nivel de inteligencia emocional) pero otras personas no. Todos podemos desarrollar esta inteligencia a través del aprendizaje y la práctica.

Es como la capacidad de tocar un instrumento. Podemos traer una habilidad innata o no. Quizá en casa y en el colegio, se nos ha facilitado el desarrollo de esa capacidad o quizá no. Pero todos podemos sentarnos y empezar a tocar el piano, con mayor o menor dificultad, pero con mucha práctica o motivación, esa capacidad aumentará.